El ácido hialurónico, no es más que un componente esencial de nuestra piel, que sirve como soporte del colágeno y las fibras de elastina.
Su función principal es mantener la piel lisa e hidratada, ya que es capaz de absorber hasta 1000 veces su peso en agua.
A partir de los 20 años, aproximadamente, la piel va perdiendo su capacidad de retener agua, y es cuando comenzamos a ver las líneas finas en nuestra piel. Cualquier crema o tratamiento que lleve ácido hialurónico ayudará a nuestra piel a absorber mejor la hidratación.
Botox es el nombre de una sustancia que se hace a partir de una toxina producida por la bacteria Clostridium botulinum. Cuando esa toxina entra a tu cuerpo en cantidades elevadas, provoca una intoxicación alimenticia llamada botulismo la cual puede poner en riesgo tu vida y provocarte parálisis.
Las pequeñas dosis de Botox se usan para debilitar y paralizar músculos o bloquear nervios. Al aplicarlo a una parte específica de tu rostro, el músculo deja de recibir las señales nerviosas y al debilitarse ya no le permite contraerse. Por lo mismo, los músculos de tu rostro en esa área, se relajan y así hacen que las arrugas y las líneas se suavicen.
Diferencias
*El botox paraliza la musculatura, evitando producir arrugas por movimiento, en cambio el ácido rellena las arrugas o surcos.
*El botox se utiliza en el tercio superior del rostro y el ácido en el tercio inferior.
*El Botox se aplica sobre los músculos faciales cuya contracción deseamos disminuir y el ácido se aplica sobre la arruga o surco que deseamos rellenar.
Similitudes
*Ambos se debe aplicar por una persona especialista.
*La duración es de meses y se reabsorbe en forma paulatina.
*Se puede aplicar en hombres y mujeres.
*Los dos tienen un efecto rejuvenecedor, y se pueden aplicar en forma simultánea para optimizar el resultado.

