La maternidad es maravillosa, un sensación única en cada mujer. Es un momento de plenitud, donde existe el lazo de madre e hijo.
Mucho se dice acerca de la maternidad, veamos algunas temas que se tornan en la sociedad, y si son verdaderos o falsos.
*Nada de tintes en el pelo.
No hay problema, pero si es recomendable hacerlo con tintes naturales, para que los químicos no dañen tu cabello, ya que la piel puede estar más sensible e irritable.
*El famoso “tengo que comer por dos”.
Chicas la alimentación está en la calidad no en la cantidad. El peso que tiendes a subir ronda entre 8 y 12 kilos, más de eso es perjudicial.
No tienes que comer más de los normal, más que tu cuerpo no está acostumbrado, por lo que te puede afectar, recuerda tiene que ser una alimentación equilibrada y sana.
*Aparecen manchas sino comes de lo que te antojaste.
Las manchas con las que nacen algunos bebés no tienen nada que ver con antojos no satisfechos. Son manchas congénitas provocadas por diversas causas. La mayoría no tienen más importancia que la estética.
Las manchas que tienen un color marrón se deben a una concentración mayor de melanina en esa zona.
Las manchas moradas son angiomas planos debidos a una formación anómala de capilares dilatados.
*NO a las relaciones sexuales.
Que quede claro: El sexo NO perjudica al bebé. Solo si tu médico te lo restringe, pues a dieta se ha dicho.
Sí se recomienda en las dos últimas semana, no tener relaciones sexuales, por el hecho de que aumente el riesgo de que se rompa la bolsa amniótica y así elevar el riesgo de una infección.
*El parto nunca tiene fecha exacta.
Se dice que el embarazo dura aproximadamente 40 semanas, 280 días o 10 meses lunares y cierra con el parto.
Si se cuenta 9 meses exactos, no salen las cuentas, por el hecho de que pueden ocurrir factores que influyan en el embarazo y en el parto.
Las investigaciones señalan que el bebé es el factor principal que establece la duración del embarazo.
El ser madre requiere unas atenciones y cuidados continuados de su facultad generativa para conservar y mantener la suprema misión de la procreación. Pero no te dejes llevar por los comentarios que escuchas, y si tienes dudas, evacúalas con tu médico.