Si nos retrocedemos un poco, el SIDA era visto como una enfermedad mortal, pero los tiempos cambian, y la ciencia y tecnología también.
El SIDA es provocado por el virus de inmunodeficiencia humana, VIH, este destruye una clase de células de defensa del cuerpo llamadas “linfocitos cooperadores CD4”.
Estos linfocitos forman parte del sistema inmunológico del organismo, el sistema de defensa que combate las enfermedades infecciosas. Pero, a medida que el VIH destruye estos linfocitos, las personas infectadas con el virus comienzan a contraer infecciones graves que normalmente no se contagiarían; es decir, se vuelven inmunodeficientes. El nombre de esta afección es síndrome de inmunodeficiencia adquirida: SIDA.
El virus se transmite a través de comportamientos de alto riesgo entre los que se incluye:
*Relaciones sexuales vaginales, orales o anales sin protección.
*Mediante agujas, por ejemplo las que utilizan para tatuarse, o inyectarse alguna sustancia médica, o drogas.
*Transmisión perinatal: Una mujer portadora del VIH puede transmitir la infección a su bebé durante el embarazo, el parto o la lactancia. Este riesgo se puede reducir en forma sustancial si la mujer es tratada precozmente durante su embarazo y evita darle de mamar a su bebé.
El hecho de que una persona esté infectada por el VIH, es decir, que sea portadora del virus, no quiere decir que tenga o vaya a tener SIDA, pero sí indica que puede transmitir la infección a otras personas.
Mitos
*Te infectas si das la mano, un beso, o un abrazo.
*Intercambiar ropa.
*Estudiar, trabajar, compartir con alguien que tenga la enfermedad.
*No hay riesgo si tienes relaciones sexuales con protección.
*Beber del mismo vaso o botella.
*Bañarse con infectados, por ejemplo en piscinas.
Las personas con el virus del VIH pueden no saber que lo tienen o no exhibir síntomas por hasta 15 años y posiblemente más. Estas personas pueden parecer, actuar y sentirse saludables, pero pueden infectar a otras con el virus del VIH a través de sexo de alto riesgo y por compartir agujas contaminadas.
Puedes protegerte del VIH tomando decisiones inteligentes acerca del sexo y las drogas. Algunas cosas son mas riesgosas que otras, otras son 100% seguras. Claro, la mejor manera de protegerte del SIDA es evitando tener relaciones sexuales, vaginal, oral o anal, y no consumir drogas.
Usar drogas de cualquier tipo, incluyendo alcohol puede ser riesgoso. Las drogas nublan tu capacidad de juicio y te pueden hacer tomar decisiones poco saludables. Si decides tener relaciones sexuales te puedes proteger practicando sexo seguro o usando condones.
Por supuesto, los condones son también un medio seguro, efectivo y asequible para el control natal, así que te puedes proteger también contra embarazos indeseados. Asimismo, te protegen contra enfermedades de transmisión sexual.
Entre un 50% y un 90% de las personas que se han infectado por el virus del SIDA experimenta síntomas similares a un catarro o una gripe leve, cansancio, fiebre, pérdida de apetito, que remite a los pocos días, también puede sufrir diarrea, sudoraciones nocturnas o aumento de los de los ganglios linfáticos.
La única forma de saber que se ha contraído la infección es con una prueba específica realizada por un profesional sanitario. Muchos VIH positivos no manifiestan los síntomas de presentar la infección hasta que ha transcurrido varios años, de ahí la importancia de conocer qué prácticas y situaciones pueden determinar la infección y actuar consecuentemente.
El tratamiento varía dependiendo de cada paciente, pero la terapia incluye alguno o algunos de las siguientes familias de fármacos: Inhibidores de la transcriptasa inversa análogos de nucleósidos. Inhibidores de la transcriptasa inversa nucleótido. Inhibidores de la proteasa.
Si estás en una situación de estas o un familiar tuyo es positivo, ánimo, la ciencia está muy avanzada y es una enfermedad que se puede controlar, eso sí, cuídate, también es fácil prevenir.

