Muchas son las mujeres que viven el día a día con la enfermedad del asma, en el invierno es cuando más sufren.
En gran parte se debe a las virosis respiratorias, que pueden causar una crisis en las que lo padecen.
Dentro de los factores perjudiciales, están:
-La respiración de aire frío y húmedo o seco.
-La falta de calefacción en las zonas frías de la casa.
-La calefacción excesiva, que disminuye la humedad relativa del aire.
-Los cambios bruscos por salir de lugares calefaccionados al exterior sin suficiente abrigo. Los bronquios son muy sensibles a las diferencias de temperatura.
La situación empeora si la persona tiene también una rinitis, ya que el aire que llega a los pulmones a través de la nariz se filtra de sustancias contaminantes y de alérgenos.
¿Cómo te puedes defender del asma?
– Respirar por la nariz. Si hay obstrucción nasal, es conveniente usar una bufanda que cubra la boca y la nariz.
Hay que respirar a través de ella o respirar con la boca entreabierta, con la lengua hacia el paladar.
Al ser la lengua un órgano con mucha sangre, el aire que se filtra a través de ella adquiere la temperatura y la humedad adecuadas.
– Evitar el exceso de calefacción y, al salir a la calle, llevar abrigos. Es importante sacarse las camperas o tapados al entrar nuevamente a un lugar calefaccionado.
– Evitar pasar mucho tiempo en lugares cerrados, con escasa ventilación o con presencia de muchas personas. Posibilitan la aparición de infecciones respiratorias bacterianas.
– No abusar de los humidificadores. Aumentan el grado de humedad relativa del aire de la habitación. Unidos a la temperatura alta de la calefacción, hacen que la cama, las cortinas y las alfombras atraigan hongos.
– Evitar los cambios bruscos de temperatura. Se necesita un tiempo para que el bronquio se adapte a las nuevas condiciones de clima y de humedad.
– Realizar actividades físico-deportivas. Hay que practicarlas siempre con control médico.

