Muchas veces decimos “que bonito sería tener una relación”, pero si nos ponemos a pensar, hay ciertas ocasiones donde ésta es demasiado difícil de controlar.
Antes de iniciar una relación debes tener en cuenta muchas cosas, por mencionar algunas, si quieres que sea duradera o por “pasar el tiempo”, como quieres que sea, si tienes el tiempo suficiente para dedicarle, entre otras.
Hay relaciones donde la presión es tanta que no aguantamos, y vivimos en con un compromiso, el cual no podemos dejar por diversos motivos, miedo a estar sola, piensas que no vas encontrar a nadie más, o estás en una edad que piensas que no se presta para empezar una nueva relación.
Quizá tienes miedo de estar sola, tienen hijos juntos, hay asuntos financieros de por medio, entre otras cosas, son presiones que se tornan en una relación.
Si estas en una situación similar es mejor que vayas buscando soluciones, tienes que tener claro que si estás en pareja, ese momento debe ser único, placentero, con comunicación, y lo más importante que te sientas bien y puedas ser tu misma.
Es bueno hablarlo con tu pareja, pese a que des señales puede que él no lo sepa, o tal vez se sienta de la misma manera. Esto ayudará a que ambos pueden trabajar y buscar la mejor solución.
Cuando te sientas atrapada en tu relación, es importante entender el por qué. Si no logras responder a esa pregunta, quizá necesites buscar ayuda profesional.
La terapia no es una mala idea y muchas veces cuando platicamos con alguien imparcial que está dispuesto a ayudarnos, podemos ser capaces de encontrar respuestas y avanzar.
Si estás atrapada en tu relación, recuerda que te puede terminar dejando emocionalmente destrozada.
Este tipo de relación la sufren el 59% de las mujeres. Si bien siempre es normal tener algún tipo de conflicto, no es bueno mantener la relación con estrés y presiones.

