Puedes ser guapa, divertida, atrevida, sexy, independiente y soltera. Vivir en un hermoso apartamento, llegar a los treinta, ser adicta a la moda, adorar los zapatos y no tener ningún tipo de ataduras, no te hace menos mujer, ni una «libertina», se trata de disfrutar de tu vida.
Aunque a todas nos gustaría encontrar una pareja ideal, no está nada mal disfrutar sin complejos de una vida de soltera. Aun tratándose de la edad, hoy en día aquellas que pasan los treinta ya no tienen nada que envidiar a las veinteañeras. Pero, si aún así eres de las que se siente un poco fracasada por no encontrar el “príncipe azul” de tu vida o por no estar “casada” cuando la mayoría de tus amigas sueñan con el nombre de su primer hijo, los siguientes consejos son para ti.
1. Independencia hasta el final.
Aunque está bien salir de vez en cuando con hombres y tener relaciones largas y estrechas, nunca dejes de lado tus prioridades y hobbies. Es importante ser capaz de divertirte sola. No dejes de lado tu familia o tus amigos.
Pero no te contamos todo esto para que te quedes solterona toda la vida, sino para recordarte lo divertida, fascinante y enriquecedora que puede ser tu vida estando soltera.
2. Amigas por encima de todo.
Despierta tu faceta de aventurera y convence a tus amigas para conocer numerosos restaurantes, cafeterías y locales donde puedan parar a desayunar, comer, merendar, cenar, tomar una copa o bailar.
Lo que queremos decirte es que no tienes que esperar a que un hombre te invite a salir. Hay algo que puede ser mejor que una cena romántica: Una cena con tus amigas.
Y, lo mejor, es que ellas no dejan de quedar porque estén saliendo con un hombre, éste es uno de los mayores errores que cometemos las mujeres.
Si tienes la suerte de tener un grupo de amigas, haz un pacto con ellas para seguir quedando aunque encuentres el hombre ideal.
Eso le dará seguridad a las que estén solteras y asegurará a las que tienen pareja que si rompen no se quedarán solas.
Intenta ser amigas por encima de todo, es decir, aceptarse como son, sin juicios ni criticas.
3. Economía.
Pese a que la sociedad sigue con los parámetros de que un hombre es él que tiene que pagar cuando hay algún tipo de salida, el pensamiento va cambiando, ahora la mujer posee un poder adquisitivo donde es posible que ella diga: «vamos te invito a cenar, yo pago».
Cuando una mujer se encuentra en una relación, la economía varía un poco, quizás ya no se va tener el mismo dinero para invertir solo en nosotras. La soltería sí te da eso, puedes gastar en ropa, zapatos, comida…cosas para ti misma y tienes porque pensar en regalos, salidas con tu pareja, obsequios para los familiares de tu pareja, en fin, tu bolsillo rendirá más.
4. Tiempo para ti misma.
Aprende a disfrutar la soledad pues la felicidad no depende de lo que los demás piensen, digan o vean, lo importante es como tú lo ves.
Cuando uno acepta y aprende a vivir bien esta etapa, vences el miedo y te liberas de lo que ya pasó en tu vida, aceptas tu nueva condición viendo solo lo positivo y abriéndote a las nuevas oportunidades que la vida te brinda.
Solo tú eres dueña de tus acciones, elige que película ver, nadie te controla, puedes dedicarte a cuidar de ti misma, llegar a casa a la hora que quiera, estudiar y crecer más profesionalmente.
No hay nada más que genere satisfacción saber que estás bien contigo misma.
5. Compromiso.
El que estés soltera no es impedimento a que disfrutes de una fiesta, todo lo contrario debes de cambiar las viejas amistades que anden en pareja y renovarlas con nuevas que tengan un estilo más liberal para poder entablar nuevas relaciones y conocer experiencias.
Recuerda que la soltería es solamente una etapa circunstancial que puede pasar en cualquier momento en nuestra vida, algunas mujeres viven junto a una pareja durante muchos años y cuando se separan, es donde se hace difícil aceptar y acostumbrarse a la soledad pues les resulta complicado asumir el romper una relación.
La vida siempre nos pone pruebas, nos da momentos agradables, no tan agradables pero lo importante es aprender a aceptar que existen momentos que debemos de aprender a no tener dependencia de los demás, significa que uno mismo debe de aprender a sentirse pleno consigo mismo.
La vida hay que disfrutarla, vivir sin ataduras, sin compromisos, recuerda que para todo llega el momento adecuado, no hay porque adelantarse a las cosas.
El compromiso, es a veces un temor en muchas mujeres, ya que al establecer una relación formal, muchas situaciones lógicamente cambian, y pasan a ser una responsabilidad más en la vida.

