Etimológicamente el “yoga de los reyes” o “yoga regio” es un tipo de yoga de carácter mental.
Descrito por Patanjali en el siglo III a.C en el libro más antiguo de yoga, es una de las seis doctrinas del hinduismo.
El absoluto domino de la mente se consigue por la práctica continuada de la concentración y de la meditación y de este modo se calman los pensamientos periféricos e incontrolados permitiendo alcanzar e integrar todo aquello que permanece escondido y silenciado en la profundidad de la psique.
El Raja yoga exige de la práctica diaria y continuada para asentar un estado de “contemplación” natural donde la mente es capaz de guiarse por un sexto sentido, no influenciado por los patrones erróneos o la realidad dual.
Su entrenamiento se compone de:
-Yama o autodominio.
-Niyama o observaciones religiosas.
-Asana o posturas.
-Pranayama o regulación del aliento.
-Pratyahara o abstracción de los sentidos.
-Dharana o concentración.
-Dhyana o meditación.
-Samadhi o estado de supra-conciencia.
El Raja yoga es considerado por muchos estudiosos de las tradiciones antiguas una ciencia. Su dominio permite un desarrollo de las capacidades mentales que se sintetizan en un principio vital único capaz de controlar tanto los procesos físicos del organismo, como las formas mentales y estructuras emocionales.
La práctica del yoga real consigue crear una unidad integrada y correlacionada de todas las estructuras y aspectos que conforman el ser humano, y esta fusión y equilibrio armónico permite potenciar y dirigir todas las frecuencias y corrientes que se ponen al servicio del crecimiento personal para proporcionar una realización completa y un propósito positivo de la vida.
A través de la meditación creativa, parte indispensable del Raja yoga, se desarrollan potentes técnicas de visualización capaces de influir tanto en los procesos físicos del cuerpo como en las proyecciones mentales, para substituir los impulsos instintivos y desordenados de la actividad inteligente por una actividad mental reflexiva que proporciona al yogui un equilibrio perfecto.
La reunión de todas las partes, estímulos, y corrientes energéticas del individuo agrupadas en un punto focal revelan la potencialidad de la mente dormida.
Los hemisferios cerebrales y los procesos lógicos multiplican su actividad y su facultad conocedora revelando capacidades y estimulando percepciones, que normalmente permanecen aletargadas.
El Raja yoga es pues, una maravillosa puerta al conocimiento y al potencial dormido del ser humano.

