Un estudio científico de la Universidad Estatal de Ohio, Estados Unidos, dedujo que las mujeres somos más propensas a ganar peso en el abdomen, más rápido que los hombres.
La investigación se dio mediante ratones, de los cuales con una dieta alta en grasas saturadas, se activó una enzima y la formación de grasa visceral en las hembras, la cual se acumula alrededor de los órganos internos y está vinculada a un mayor riesgo de diabetes tipo 2, enfermedades del corazón y cáncer.
Según el experimento, la principal fuente de esta hormona es la vitamina A y es producida en mayor cantidad en el organismo de la mujer que en el hombre.
El estrógeno, hormona sexual femenina, reduce la actividad de esta enzima, algo que puede explicar por qué una mujer sube de peso en el periodo posmenopáusico, cuando el nivel de estrógeno disminuye.
Uliána Zyuzenkova, la doctora en Nutrición Humana, principal autora de la investigación, pone en duda el hecho de que la alimentación y el estilo de vida producen el aumento de peso en una mujer.
“Hay factores genéticos que le dicen al organismo qué hacer con la grasa”, señaló Zyuzenkova.
También, agrego que “ahora que se conoce la hormona que provoca el aumento de peso en la mujer, están más cerca de desarrollarse nuevas metodologías para luchar con el sobrepeso”.
La universidad estadounidense informó que la inyección experimentada en los ratones, permitió que los animales perdieran el 20% de grasa después de 80 días de tratamiento.
Los investigadores también estudiaron el tejido gordo de pacientes humanos de la cirugía y encontraron que la misma enzima estaba presente en tejido humano, y sus niveles eran marcado más altos en las células extraídas del tejido gordo visceral de las mujeres obesas comparadas a las células de mujeres delgadas.
Finalmente, el estudio sugirió que el estrógeno suprima la actividad enzimática, que pudo ayudar a explicar porqué las mujeres posmenopáusicas con estrógeno disminuido en sus cuerpos tienden a acumular la grasa en sus vientres.

