Para iniciar esta nota, queremos compartirles un mensaje, muy ligado al tema que tocaremos.
*Discurso del Presidente de Coca Cola al dejar su puesto: “Imagina la vida como un juego en el que estás malabareando cinco pelotas en el aire. Estas son: Tu trabajo, tu familia, tu salud, tus amigos y tu vida espiritual. Y tú las mantienes todas éstas en el aire.
Pronto te darás cuenta que el trabajo es como una pelota de goma. Si la dejas caer, rebotará y regresará. Pero las otras cuatro pelotas: familia, salud, amigos y espíritu son frágiles, como de cristal. Si dejas caer una de estas, irrevocablemente saldrá astillada, marcada, mellada, dañada e incluso rota. Nunca volverá a ser lo mismo. Debes entender esto: apreciar y esforzarte por conseguir y cuidar lo más valioso.
Trabaja eficientemente en el horario regular de oficina y deja el trabajo a tiempo. Dale el tiempo requerido a tu familia y a tus amigos. Haz ejercicio, come y descansa adecuadamente. Y sobre todo, crece en vida interior, en lo espiritual, que es lo más trascendental, porque es eterno.”
Es lógico que necesitemos del trabajo, para mantener a nuestra familia, y para diversas actividades de la vida, pero a veces descuidamos otros aspectos, que la verdad ni con la mayor plata se compra.
Hay momentos donde el trabajo se convierte en obsesión, no paras de revisar tus correos, tu cama se convierte en el escritorio improvisado y crees que siempre te hace falta algo.
Cuando exiges a tal grado que dar el 1000%, tu cuerpo y mente se ve afectada, y también tu familia y tus otras actividades.
Un nuevo estudio realizado por psicólogos de la Universidad Católica de Chile, financiado por la Dirección de Investigación de ese plantel (DIPUC) revela que el conflicto que viven las madres trabajadoras está trayendo consecuencias para su salud física y mental.
“A mayor percepción de conflicto trabajo-familia de parte de las mujeres, se da también una mayor auto-percepción de síntomas angustiosos y depresivos”, describe el psicólogo laboral Eduardo Barros, quien encabeza la investigación.
Además, se encontró una relación directa entre la percepción del dilema familiar, laboral con la presencia de diversas dolencias físicas, como dolores de cabeza y musculares, y problemas gástricos, entre otras, y más consultas médicas.
El estudio se realizó en una muestra de 206 madres, con hijos menores de 12 años, que trabajaban contratadas por alguna empresa, cumpliendo un horario. Sus ingresos familiares fluctuaban entre los $400.000 y más de $2.000.000 mensuales; el 73% ganaba más de $1.500.000 al mes.
A pesar de contar con ayuda doméstica, el 45.6% de estas mujeres reportó un alto nivel de conflicto a la hora de conciliar los distintos roles. Y el 30.9% mostró un bajo nivel de conflicto.
Y es que es preocupante, cuando la mujer descuida su familia, tanto se ha hablado de mantener los equilibrios, no es necesario que todo lo que comas sea trabajo, para todo hay tiempo, es mejor actuar ya para luego no andar con arrepentimientos.

