Subimos de peso, la piel se estira, retenemos líquidos, nos hinchamos, sin duda un dolor de cabeza, pero es parte normal de un embarazo.
El problema es volver a vernos espléndidas una vez que nació nuestro hijo.
En un embarazo con un aumento de peso promedio de 10 kg se producen modificaciones inevitables en el cuerpo de la mujer.
Una de las consecuencias más comunes es la aparición de várices en miembros inferiores por el enlentecimiento del retorno venoso.
Existe, también, la posibilidad de la aparición de estrías y de debilidad de la pared muscular abdominal.
Aún en un embarazo perfecto, queda adiposidad localizada que es rebelde de reducir en el post parto. Además, pueden aparecer manchas en la piel del rostro. Estas modificaciones son las más importantes y comienzan a deteriorar el cuerpo a medida que el aumento de peso sea cada vez mayor.
No hay una fecha exacta en la que se pueden comenzar los tratamientos. Luego del sexto mes ya se ha producido, en general, un acomodamiento en la vida familiar, el bebé se encuentra sano y la mamá está más relajada. Es en ese momento cuando la mujer comienza a prestarle atención a su cuerpo y desea recuperar la belleza previa.
El hecho de que seas mamá y tengas una nueva responsabilidad, no quita que te tengas que preocupar por ti misma, debes sacar aunque sea 10 minutos para demostrar la belleza tanto externa como interna. ¡Toma nota!
1. Para el cutis: Prepara una mascarilla para exfoliar tu piel, busca avena y tapa de dulce, raya el dulce y mézclala con la avena, aplica sobre tu piel esta mezcla, déjala durante 20 minutos y lava tu cara, verás como sientes un descanso en la piel.
2. Para el pelo: Compra un poco de aceite de trigo y aplícalo en el cuero cabelludo con suaves masajes, verás como el pelo recupera su brillo. También puedes comprar vitamina E en cápsulas y mezclarla con el champú.
3. Siempre intenta mantener una buena postura, sentarte derecha. El cuerpo necesita un tiempo natural para recuperarse y aunque la extensión de ese período depende de varios factores, lo más importante será tu propio empeño.
4. Come bien: Este es un periodo para cuidar tu cuerpo y esto incluye comer sano, evitando las grasas y las comidas fritas.
5. Haz ejercicio: Durante y después del embarazo es saludable. Consulta con el médico sobre cuándo puedes comenzar después del parto.
Si puedes ir al gimnasio está bien, pero recuerda que no tienes que hacerlo. Todo ayuda, los resultados de largas caminatas con el bebé y unas secciones de ejercicio en casa que incluyan pesas, te sorprenderán.
Generalmente en partos normales se puede empezar a ejercitar después de 4 semanas.
Si has tenido una cesárea, la recuperación es más lenta y tienes que esperar alrededor de 6 semanas después del periodo normal de espera.
7. Amamanta a tu bebé: El efecto de la naturaleza es impresionante. Es un hecho que el amamantar ayuda a perder peso más rápido. Aunque consumes más calorías diarias para tener una producción de leche saludable, también pierdes más rápido el peso ganado.
Por lo que si agregas actividad física a tu rutina diaria, podrías bajar esos kilos o libras de más.

