Cuando hablamos de desórdenes alimenticios como la anorexia o la bulimia, siempre tendemos a pensar en personas jóvenes como principales pacientes. Sin embargo, un estudio científico reciente viene a romper con esta idea, ya que prueba que las mujeres mayores de 50 años también pueden sufrirlos, y de hecho ya los sufren.
Según parece, las mujeres de esta edad sufren muchas presiones laborales y familiares, y esto las empuja a seguir una alimentación poco saludable.
Los responsables del estudio también afirman que estas mujeres están presionadas para mantener unos cánones estéticos. Esto las empuja a seguir hábitos alimenticios poco saludables para poder tener un buen cuerpo, el cuerpo de una persona más joven.
Muchas mujeres no pueden enfrentarse a la diferencia entre lo que quieren ver en el espejo, y la realidad. De hecho, la diferencia entre lo que se ve en el espejo y lo que ven en las revistas es deprimente para muchas mujeres.
La sociedad en la que vivimos espera que las mujeres se mantengan delgadas siendo jóvenes, pero también en la mediana edad y al ser ya mayores.
Los expertos relacionados con estos problemas de trastornos alimenticios, especialmente la anorexia y la bulimia, esperan que la publicación de estudios como éste sirva para acabar con el estereotipo de que los trastornos de la alimentación afectan solo a adolescentes y jóvenes.
Anorexia
La anorexia consiste en un trastorno de la conducta alimentaria que supone una pérdida de peso provocada por el propio enfermo y lleva a un estado de inanición. Se caracteriza por el temor a aumentar de peso, y por una percepción distorsionada y delirante del propio cuerpo que hace que el enfermo se vea gordo aun cuando su peso se encuentra por debajo de lo recomendado. Por ello inicia una disminución progresiva del peso mediante ayunos y la reducción de la ingesta de alimentos.
La anorexia aparece durante la adolescencia, sobre todo entre los 15 y los 25 años. Pero cada vez hay más adultas jóvenes y de mediana edad que la padecen. Algunas la arrastran desde la adolescencia. También hay casos de anorexia de inicio tardío, desencadenada por vivencias adversas.
Durante la adolescencia, la anorexia está relacionada con factores como la autoafirmación, el desarrollo personal y sexual, en interacción con la influencia que ejerce el entorno. Sin embargo, en los casos de anorexia de inicio tardío, los detonantes son otros, estados de estrés psicosocial, relacionados con situaciones novedosas o conflictivas, como problemas con la pareja o en el trabajo; la insatisfacción con la imagen tiene una menor relevancia en su origen.
En la edad adulta, el tratamiento supone ahondar en el conflicto que desencadena el trastorno. Se trabaja la autoestima, en familia y en pareja siempre que es posible.
Bulimia
La bulimia es una enfermedad que consiste básicamente en la ingesta excesiva de alimentos que más tarde desata conductas anormales como vómitos intencionados, abuso de laxantes y diuréticos, o dietas restrictivas intermitentes lo que acaba convirtiéndose en una costumbre que a la larga cambia por completo la conducta del paciente.
Los especialistas en trastornos de la alimentación encontraron dos causas importantes:
• Desde jóvenes padecen la enfermedad y a esa edad continúan en la misma situación con una semi-estabilidad.
• Presentan crisis, por ejemplo, por separarse de la pareja o cuando los hijos se van.
En resumen, cuando se presenta la bulimia se debe a que no existe una estructura psíquica sólida y al llegar a los 40 años y vivir ciertas pérdidas, se detona este trastorno.
La bulimia afecta tanto física como psicológicamente. Se presentan síntomas como falta de socialización, cerrarse, tornarse muy perfeccionistas o puntillosas en la limpieza. Sin embargo, no todo está perdido, ya que con ayuda profesional se puede lograr la recuperación y la libertad.

