El cáncer de mama afecta a una de cada ocho mujeres durante sus vidas. Aunque los genes y la herencia son un factor de riesgo enorme para el desarrollo de la enfermedad, nuevos estudios están poniendo de relieve el importante papel que desempeña el estilo de vida cuando se trata del riesgo de cáncer de mama.
Los síntomas del cáncer de mama pueden incluir la presencia de una masa en el seno, un cambio de tamaño o forma, o secreciones por el pezón.
El autoexamen y la mamografía pueden ayudar a diagnosticar el cáncer de mama precozmente, cuando es más tratable.
El tratamiento puede consistir en radiación, lumpectomía, mastectomía, quimioterapia y terapia hormonal.
Las cifras de la Agencia Internacional del Cáncer, parte de la Organización Mundial de la Salud, estiman que 25 a 30% de los casos de cáncer de mama podrían evitarse si las mujeres fueran más delgadas y se ejercitaran con mayor regularidad.
Las mujeres obesas tienen hasta un 60% más probabilidades de desarrollar cualquier tipo de cáncer que las mujeres de peso normal.
Algunos factores de este mal son:
– Mujeres por encima de los 50.
– Historia familiar de cáncer de mama.
– Caso de ser positivas, los expertos aconsejarán el mejor plan individualizado de tratamiento y un seguimiento muy estricto.
– Antecedente de cáncer de mama.
– Exposición a radiaciones.
– Pacientes con cáncer de ovario o endometrio.
Tener que hacer frente al cáncer de mama suele ser algo muy difícil, tanto para la mujer que sufre la enfermedad como para su familia.
Es probable que la mujer que se tiene que operar o hacer un tratamiento contra el cáncer de mama no se sienta bien por un tiempo.
También es posible que se sienta deprimida. Si la mujer necesita quimioterapia, probablemente se le caiga el cabello y se sienta mal del estómago. También se preocupará porque el cáncer vuelva y la enferme nuevamente.
La buena noticia es que, muchas veces, especialmente si el nódulo se detecta temprano, las mujeres con cáncer de mama logran llevar vidas normales y sanas después del tratamiento.
Algunas mujeres se unen a grupos de apoyo para hablar con otras mujeres que enfrentan las mismas emociones.
Hasta hay grupos de apoyo que admiten a niños u otros miembros de la familia para hablar de lo que sienten cuando algún ser querido sufre esta enfermedad.

