No pienses que porque estás delgada, no corres el mismo riesgo que una mujer obesa.
Una reciente investigación médica, concluyó que puedes tener un peso normal, pero si tu grasa está en el abdomen, corres el peligro de morir antes que una obesa.
El estudio fue realizado por profesionales de Mayo Clinic, presentada públicamente en el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología.
El análisis descubrió que en las personas estudiadas que tenían un índice de masa corporal normal, pero también obesidad central, era mayor tanto el riesgo de muerte por motivos cardiovasculares como el debido a otras causas.
El Dr. Francisco López Jiménez, cardiólogo de Mayo Clinic, señaló: “Se sabía por investigaciones anteriores que la obesidad central no era buena, pero la novedad del presente estudio es la importancia de la distribución de la grasa, incluso entre las personas de peso normal”.
También, agregó “este grupo tiene la tasa de muerte más alta, incluso mayor a la de quienes se consideran obesos según el índice de masa corporal. Desde la perspectiva de la salud pública, se trata de un descubrimiento importante”.
Los casos de estudio se dividieron en tres categorías según el índice de masa corporal: normales 18.5 a 24.9 kg/m2; gordos 25.0 a 29.9 kg/m2; y obesos más de 30 kg/m2,
En dos categorías según la proporción entre la cintura y la cadera: normal menos de 0.85, alto igual o más de 0.85.
Se tomó en cuenta el ajuste de la edad, sexo, raza, tabaquismo, hipertensión, diabetes, y valor basal del índice de masa corporal.
Todas las que padecen de una enfermedad pulmonar obstructiva crónica o cáncer fueron excluidas del estudio.
El riesgo de muerte cardiovascular fue 2.75 veces mayor y el riesgo de fallecer debido a todas las demás causas fue 2.08 veces mayor entre las personas de peso normal y obesidad central.
La Dra. Karine Sahakyan, recalcó, “el alto riesgo de muerte podría vincularse con la mayor acumulación de grasa visceral de este grupo que se relaciona con la resistencia a la insulina y otros factores de riesgo, a la cantidad limitada de grasa presente en las caderas y piernas que se supone ofrece efectos protectores, y a la cantidad relativamente escasa de masa muscular”.
Así que ya sabes, pese a que mantengas tu peso ideal, es bueno ver esa grasita que se esconde en tu abdomen, como dicen: mejor prevenir que lamentar.

