Muchas desearíamos no tener vello en ninguna parte del cuerpo, pero lamentablemente no es así, nuestro cuerpo está cubierto de vello que una u otra forma cumple una función.
Pero x dicha existen métodos que nos ayudan a tener la piel como la de un/una bebé.
Uno de los ellos es la fotodepilación, una técnica que se realiza con aplicaciones de luz intensa sobre la piel. También conocida como IPL.
La luz es absorbida selectivamente por los folículos pilosos destruyendo la capacidad de reproducción del vello.
Es una técnica similar a la de rayo láser. La luz absorbida calienta el vello y destruye su crecimiento, sin dañar el tejido circulante.
Se inicia cortando el vello, luego se aplica un gel. Se calibra el sistema en función el color de la piel, grosor y color del vello.
Luego se aplica una crema para recuperar la hidratación y elasticidad de la piel.
Según se dice este método, gracias a su tecnología, es muy eficaz para conseguir una reducción permanente del pelo en todos los tipos de piel. Eliminando hasta un 80% del vello de la zona tratada, siempre que se sigan todos los protocolos recomendados.
A partir de la primera sesión, la zona a tratar permanece perfectamente depilada. El número de sesiones dependerá de factores muy diversos, como el fototipo de la piel, el color y el grosor del pelo, densidad, entre otros.
Consejos
*No la utilices si eres muy joven.
*No es recomendado en zonas muy delicadas y sensibles.
*No la utilices si tienes algún tatuaje, quemadura.
*Si tienes varices, diabetes o epilepsia, ni lo pienses, tendrás que buscar otro método.
*No lo utilices si tienes alguna enfermedad en la piel.
*Cuando estas embarazada o dando de mamar, es mejor retrasar el proceso.

