Durante el embarazo surgen circunstancias que hacen que tu salud se vea afectada.
Uno muy común es la ciática, que es la inflamación del nervio ciático, y puede llegar a producir un severo dolor.
Es así, como la ciática, es una de las enfermedades más dolorosas, que puede sufrir una persona. Ya que toda la pierna, el muslo y el glúteo, padecen de un intenso dolor, debido a la comprensión del nervio a nivel de la columna vertebral.
De un dolor leve continúo, a un dolor fuerte que crea una sensación de hormigueo y debilidad, resultado del sobrepeso del embarazo que presiona sobre el nervio ciático o de la segregación de la hormona relaxina que reblandece la zona pélvica, provocando el dolor de espalda durante el embarazo.
No es una condición peligrosa, aunque si molesta y dolorosa que se puede sobrellevar con descanso y una mejora de la calidad de vida de la embarazada.
Consejos
*Cuando sometemos al nervio ciático a cierta temperatura, este se desinflama notablemente y el dolor se reduce al instante. No debemos llevar nunca al aire los riñones, todo lo contrario, si queremos curar nuestra ciática deben estar bien tapados del frío.
*Hacer ejercicios para fortalecer la zona lumbar.
*La acupuntura da muy buenos resultados como terapia natural para curar la ciática. Mediante esta técnica, podrás desinflamar el nervio ciático de forma notable.
*La osteopatía, es otra terapia que ayuda a evitar este dolor.
*La hipertermia, es una técnica muy eficaz para curar la ciática. Esta técnica, aplica un calor especial en la zona inicial de la ciática y hace que segreguemos de forma natural antinflamatorios que alivian la molestia.
* Tu médico te podría recomendar que uses un cinturón especial. A algunas mujeres este cinturón les ayuda a aliviar el dolor cuando caminan. Y a otras, no les ayuda del todo. De hecho, algunas mujeres sienten más dolor cuando usan este aparato. Es cuestión de probar.
Es importante que cuides tu espalda. Los ejercicios de estiramiento, los cuales ayudarán a que los músculos, que sostienen la espalda y las piernas sean más flexibles.
Procura estirar cuidadosamente los músculos, porque si los estiras muy rápido o en exceso, puedes forzar demasiado las articulaciones, que se han distendido con el embarazo. El yoga prenatal es una buena forma de mantenerte ágil, además te ayudará a mejorar tu equilibrio.
La natación es una buena opción de ejercicio para las mujeres embarazadas porque fortalece los músculos abdominales y los de la parte baja de la espalda, y el efecto del agua libera las articulaciones y ligamentos de la presión habitual.

