La razón por la que la mayoría recurren a la ortodoncia es de tipo estético, pero también existen motivos de índole funcional.
Esta técnica sufre grandes avances, el ortodoncista, tras un análisis de la boca, decidirá el método más indicado.
La ortodoncia intenta poner fin a un problema estético que puede tener su origen en la infancia. El mundo de la ortodoncia, lo mismo que otros procedimientos dentales, sufren un gran desarrollo en los últimos tiempos. En su lugar surgen técnicas innovadoras, muchas de ellas incluso invisibles, que ponen fin a dentaduras desiguales y antiestéticas que se muestran esplendorosas tras la aplicación de estos nuevos métodos.
Hay varios tipos de ortodoncia:
*Ortodoncia de quitar y poner. La ortodoncia de quita y pon se trata de aparatos de resina que no se notan y que están hechos a medida.
Su objetivo es modificar la dentadura y de esta forma provocar movimientos dentales que logren embellecer el conjunto.
Este método, también conocido como placas es una solución para un problema dental que resulta indoloro y efectivo. No obstante, no es válida para casos extremos, sino para apiñamientos de menos de 4mm y para algunos casos de dientes separados o las llamadas mordidas cruzadas.
*La ortodoncia fija. Este tipo de ortodoncia se basa en la fijación de “brakets” que se adhieren a los dientes con el objetivo de modificar su posición, rotación e inclinación de los dientes.
Los “brakets” se adhieren a la boca mediante una pasta de resina. Luego, mediante un alambre elástico se enganchan de forma que se consiga una dentadura correcta. Dicho alambre, al tender a recuperar su forma original, va tirando de los dientes que no están bien colocados, dirigiéndolos a su posición correcta y estética.
Este tipo de aparatos tiene la suficiente fuerza para llegar a modificar posiciones dentarias irregulares e incluso variar las dimensiones del maxilar superior. Estos dispositivos pueden ser utilizados a cualquier edad y es necesario un diagnóstico previo de la boca para su diseño correcto. Los aparatos fijos tienen la capacidad de desplazar todos y cada uno de los dientes en una posición adecuada y estética.

