Se comprobó el gran poder adelgazante del vinagre, unos estudios realizados en la Universidad de Arizona por la nutricionista Carol Johnston, evaluó el efecto del vinagre en la reducción del colesterol LDL.
Para este estudio dividió 30 voluntarios en 2 grupos: Uno de los grupos consumió 2 cucharadas de vinagre al día antes del almuerzo y de la cena, mientras el otro grupo hizo lo mismo con jugo de frutos rojos.
Luego de 30 días se constató que no hubo modificación en el colesterol de ninguno de los 2 grupos, sin embargo, el grupo que consumió vinagre adelgazó un promedio de entre 2 y 5 kilos en un mes.
Otro estudio similar realizado en Japón en 175 hombres y mujeres obesos detectó que además de la pérdida de peso hubo una disminución de los niveles de triglicéridos, el índice de masa corporal y de los valores de la circunferencia abdominal.
Además el vinagre tiene muy pocas calorías, estabiliza el azúcar en sangre y disminuye el apetito.
El ácido acético que es el principal componente del vinagre influye en la termogénesis durante la digestión y acelera el metabolismo.
El vinagre resulta un gran amigo de las dietas para adelgazar, sin embargo debe consumirse con mesura, lo ideal es consumir entre 2 y 4 cucharadas al día. Consumir mayores cantidades puede provocar irritación gastrointestinal. Puedes consumir las 2 cucharadas solas antes de las comidas o añadirlo directamente a los alimentos.
Conoce más sobre los tipos de vinagre:
*Vinagre balsámico: Se extrae de la cáscara de la uva. Va bien con carnes rojas y vinagretas.
*Vinagre de arroz: Muy usado en los platos orientales, para preparar sushi, con carnes, salsas y verduras.
*Vinagre de vino tinto: Para carnes rojas asadas y verduras.
*Vinagre de vino blanco: Es el que tiene el sabor más fuerte de todos, puede usarse como aderezo.
*Vinagre de manzana o sidra: Ideal para comidas frías y crudas.
*Vinagre de alcohol: De sabor agrio, es ideal para ensaladas, marinados y escabeches.

