Como todo hay personas que disfrutan y están satisfechas con su trabajo, pero hay otras que lo hacen por compromiso, por el hecho de que necesitan de él y no encuentran algo mejor.
Según un estudio realizado por la empresa de trabajo temporal, Unique, perteneciente al grupo europeo de recursos humanos USG People
Tres de cada diez jefes creen que sus trabajadores no se sienten motivados en su entorno laboral, frente a algo más de la mitad que consideran que sí lo están, Según un estudio realizado por la empresa de trabajo temporal Unique, perteneciente al grupo europeo de recursos humanos USG People, 2 de cada 3 directivos, equivalente a un 67%, no saben o desconocen fórmulas que ayuden a motivar a sus planillas.
Los autores del estudio destacan la importancia de lograr entornos laborales adecuados, en los que los trabajadores se sientan satisfechos y orgullosos de su trabajo y de su papel dentro de la organización.
Hay veces en que te sientes “atrapada” en un trabajo que no te llena ni te gusta y debido a tus circunstancias, miedos y necesidades prefieres aguantar que decidirte a dejarlo. Y ¿cómo vas a encontrarte satisfecha en un caso así, verdad?
Hay ciertas cosas que puedes hacer para que tu situación sea más llevadera y te sientas satisfecha.
El primer paso está en aceptar que, como en todos los ámbitos, la clave está en tu actitud, en tus expectativas y en saber lo que te hace feliz.
Si estás enfadada, frustrada o deprimida será difícil que te sientas satisfecha. Lo que determina tu felicidad es cómo reaccionas frente a los contratiempos y a las situaciones del día a día. Así que decide, ¿qué puedes cambiar en tu actitud?
A nadie le gusta estar estancado y sin ningún tipo de desafío. Si tu trabajo no los tiene, defínelos tú. Proponte metas para superarte cada día o haz competiciones con un compañero.
Todo es mucho más agradable cuando tienes a alguien con quien compartir tú día a día. Si quieres evitar el aburrimiento, cambia de turno, apúntate a algún curso. Cambia tu rutina diaria, ve a comer a sitios diferentes, queda con distintas personas, cambia la decoración de vez en cuando.
La clave está en la variedad y en hacer más llevaderos los pequeños momentos. A veces los momentos cotidianos a los que no damos importancia pueden marcar la diferencia entre un día cualquiera y un día agradable.
El trabajo bien hecho y las tareas completadas generan mucha satisfacción.
Busca la satisfacción en otras áreas de tu vida. Haz que el tiempo que pasas fuera del trabajo sea como tú quieres. Porque tu trabajo no tiene que ser el único responsable de tu plenitud.
Descubre primero si el problema que estás teniendo es solo tuyo. Habla con otros colegas, en otros departamentos o incluso llama a otros colegas en otras compañías para comparar notas.
Separa claramente las exigencias de tu empleo de las tuyas propias. Si tú sientes que no estás alcanzando sus metas profesionales, tal vez debas plantearte unas menos ambiciosas. Esto puede incrementar tu moral enormemente.
Si hay algo que no te guste de la forma en que opera tu división, habla con tu jefe y en lugar de quejarte, haz propuestas de cambio y siempre con una actitud positiva.
Ahora que, si de plano, sientes que ese sitio no es para ti, no estás avanzando profesionalmente y tus colegas te hacen la vida de cuadritos, ponte las pilas y empieza a buscar.
Tampoco se trata de desgastarte emocionalmente. Eso sí, nunca te atrevas a renunciar si no tienes nada seguro, en estos tiempos es un tanto difícil colocarte en el mercado laboral.

