Los perfumes, son la cereza en el pastel, el último toque, que da elegancia, y nos hace lucir espléndidas.
Pero debes tener cuidado no todos los perfumes se adaptan de buena manera a tu piel. Escoger el perfume adecuado para ti no es asunto de un día.
Un perfume no es sólo un aroma, es una fragancia envolvente que desvela rasgos de tu carácter, tu personalidad y tus emociones.
La búsqueda de un perfume es una experiencia íntima estrechamente vinculada con tu personalidad.
Antes de escoger el perfume que dejará muertos a los hombres, que pasen al lado tuyo, tienes que tener en cuenta:
-Que el mejor momento para comprar un perfume es a primera hora de la mañana porque tu olfato está más sensible.
-Ese día no te apliques ninguna fragancia para evitar las mezclas o la saturación de tu olfato.
-No pruebes muchos perfumes, máximo 3, porque después de olerlos pierdes el olfato y confundes los aromas.
-Para oler el perfume rocía un poco en el aire. Pruébalo en la piel de tus muñecas.
-Recuerda que no a todas les huele por igual el perfume. Tu química personal lo transforma según la secreción de grasa, la hidratación y el pH de tu piel, así como la temperatura corporal.
-Cómprate el perfume sólo cuando sientas que su aroma se adapta a tu personalidad, armoniza con tus sentimientos y se funde con tu piel.
En el mercado podemos encontrar diversos perfumes con una variedad de aroma, pero básicamente, son:
*Frescos y cítricos.
*Florales, dulces.
*Intensos y amanerados.
Toma tu tiempo, se paciente, escoger un perfume es todo un arte, porque este es un medio de comunicación con el que constantemente envías mensajes y revelas muchos aspectos de tu personalidad.

