La oxigenoterapia, conocida como la fuente de vida para la piel, ya es habitual en muchos países. El oxígeno es uno de los 5 elementos indispensables en la vida.
El oxígeno, sin duda, y de modo científico, es fuente de vida comprobada para los tejidos que componen la piel, e incluso, se propone para curar determinadas dolencias.
Es más, la terapia del oxígeno, en lo referido a la estética más actual, nos habla de muchas otras posibilidades: inhalaciones anti-estrés, masajes contra la celulitis, aromaterapia a través del oxígeno, entre otros.
Así, los centros de estética incorporan hoy a sus tratamientos la aparatología del oxígeno. Se trata de equipos que basan su funcionamiento en la nebulización de oxígeno puro a través de un atomizador, vehiculando, además, principios activos específicos hasta las capas más profundas de la piel, siendo su objetivo el de tratar distintos inestetismos.
La oferta es muy amplia, no se trata sólo de mantener la belleza de nuestra piel. La oxigenoterapia también nos habla de inhalaciones anti-estrés, aromaterapia para la relajación o masajes para el bienestar.
El oxígeno es uno de los elementos indispensables para la vida. Proporciona vitalidad y energía a todas las células. Cuando los niveles de oxígeno son bajos, el sistema inmune se debilita.
De hecho, el proceso de envejecimiento está asociado a un descenso de los niveles de oxígeno en las células de la piel. Además, la sangre es el portador líquido del oxígeno, llevando éste a todas las partes del cuerpo para abastecer a sus sistemas de combustible, estimulando así sus reacciones químicas y liberando al cuerpo de las toxinas y otros agentes nocivos.
Cada célula de nuestra anatomía necesita de este elemento vital. Con la edad, su presencia en la piel disminuye, sobre todo, en la del rostro.
El uso de oxígeno puro por medio de un sistema de chorro, caso de la aparatología de la oxigenoterapia, renueva la vida de nuestra piel.
La oxigenoterapia, nos muestra así dos posibilidades de aplicación: Mediante nebulización y vehiculación de principios activos, o a través de inhalación. Los expertos consideran que sus resultados son, principalmente:
*Reconstrucción de la piel, eliminación de arrugas y líneas de expresión.
*Tonicidad y firmeza.
*Eliminación y tratamiento del acné.
*Aporte de humedad.
*Estimulación de la producción de colágeno.
*Supresión de los daños causados por los radicales libres.
*Reducción de los poros.
*Suavizamiento de las manchas.
*Estimulación de la micro-circulación.
*Mejora de las fibras elásticas.
*Activación del sistema inmunológico.
*Efectos relajantes y anti-estrés.
Nos encontramos así ante una terapia que aún tiene mucho que decir acerca de la belleza, la salud y el bienestar.
Sus posibilidades innatas no dejan de ser desarrolladas a través de una aparatología basada en el rigor científico y el de la investigación.
El oxígeno, no cabe duda, asegura la vida, y como tal se convierte en un aliado fundamental a la hora de preservar y mantener la “eterna juventud”.

