La Universidad de Chapman y de Irvine, en Estados Unidos, dedujo que el cerebro de una mujer embarazada se encoje.
Muchas pensarán que es una mala señal, pero este “encogimiento” es bueno, ya que parece ser que ayuda a la reestructuración de mismo, pues aumentan considerablemente las conexiones neuronales en áreas como el hipocampo, que es el centro dedicado a la memoria emocional.
El embarazo cambia tanto en la parte física como mental a las mujeres, son cambios radicales, esto debido a la progesterona, gonadotropina corónica, estrógenos y oxitocina.
Según el estudio las hormonas generan olvidos, pero también logran la conexión con el hijo.
Una de las autoras de la investigación, sugiere que este proceso prepara al cerebro de la mujer para las exigencias de la maternidad, ayuda a estar más sensible y más alerta.
La periodista americana, ganadora del Pulitzer, Katherine Ellison, autora del libro “El cerebro de mamá”, señala “parece ser que el estigma de torpeza mental asociado a la maternidad es injusto y falso”.
Básicamente, el cerebro se prepara para asumir la responsabilidad de garantizar la supervivencia del nuevo ser.
Un grupo de investigadores asiáticos también descubrió que las células del bebé en formación pasan al cerebro de la madre y lo regeneran.
Asimismo, se enfocan en que los sentidos se agudizan con el objetivo de poder estar más atenta a los pequeños. Esto parece ser por la hormona prolactina.
Lo visual también aumenta, esto con el fin de preservar al niño (a) de los peligros, el tacto es otro sentido que se modifica.
Por si no lo sabías el cerebro humano tiene una gran plasticidad, en él viajan situaciones afectivas, estímulos, hábitos, entre otras cosas.
Durante la gestación, el organismo de la mujer segrega hormonas, como mencionamos antes, la progesterona es una ella, aumenta entre 10 y 100 veces en el cerebro, lo cual hace que se reduzca la respuesta emocional y física al estrés de la madre.
Por su parte, la oxitocina, también mencionada antes, es la hormona de la confianza, cuenta con receptores en todas las áreas conectadas con el centro neurálgico para la integración cognitiva-emocional-vegetativa.
Esta hormona sirve para crear el apego entre la madre y el feto.
Mujeres no se preocupen, pese a que los estudios sostienen que el cerebro reduce su tamaño durante los últimos meses de gestación, con el objetivo de recuperarse del parto, no quiere decir que vayas a perder neuronas, ósea que te vuelvas “tonta”, sino que el embarazo lo que hace es modificar la estructura neuronal del cerebro.

