Los lunares son manchas que aparecen en tu piel, generalmente son benignos y provienen de la agrupación de células pigmentadas.
Lo malo se da cuando estos comienzan a sufrir alguna variación de color, o la forma y pican o sangran, ya que son síntomas de melanoma o cáncer de piel.
Las personas con muchos lunares deben evitar o reducir su exposición al sol, ya que este es uno de los factores que más influye en el cáncer de piel.
Los lunares pueden tener una gran variedad de colores, formas y tamaños, pueden ser cafés, negros o azules, de forma redonda u ovalada, del tamaño de una punta de alfiler o más grande.
Los que son mayores de 4 cm, están presentes al nacer, es recomendable quemarlos, ya que tiene más posibilidades de que se vuelvan cancerosos.
Pese a que se desconoce por qué aparecen los lunares, sí se sabe que el sol provoca su aparición y acelera su transformación en cáncer.
Es de suma importancia acudir al dermatólogo para poder controlar la evolución de los lunares.
Los expertos distinguen dos tipos de lunares:
1. Los congénitos: son los lunares que tenemos desde el nacimiento.
2. Los adquiridos: son los que aparecen a los largo de la vida.
Veamos lo que tenemos que tomar en cuenta:
*Asimetría: se debe sospechar de los lunares que no son redondos del todo y tienen ángulos asimétricos.
*Bordes: cuanto más irregular es el borde, más hay que vigilarlo.
*Color: suelen ser malos los que tienen más de un tono de color, por ejemplo, una parte marrón y otra negra o rojiza. Los lunares de un color marrón homogéneo suelen ser benignos.
*Diámetro: si el lunar tiene más de 6 milímetros de diámetro puede ser un melanoma y hay que revisarlo.
Así que es momento que revisar tus lunares, no vaya ser que esa pequeña mancha te haga pasar un mal rato en tu vida.
En resumen:
LUNARES NORMALES
Tienen una forma redonda u oval, simétrica.
Tienen bordes regulares y bien definidos.
Tienen uno o dos colores.
Suelen tener menos de 6 mm de diámetro.
Son parecidos entre sí en la misma persona.
Aparecen durante los primeros 25 años de vida.
LUNARES PELIGROSOS
Tienen una forma asimétrica. Ambas mitades son diferentes entre sí.
El borde suele ser irregular, impreciso, mal definido.
El color varía y es irregular. Suele haber más de dos colores en el interior del lunar, sea marrón, rosado, rojo, negro.
El diámetro suele superar los 6 mm.
Son diferentes de los otros lunares de tu cuerpo.

