Para muchas mujeres es súper incómodo el utilizar toallas cuando se andan en esos días, pero el mercado nos ofrece otra opción: Los tampones.
Siempre se rumoreo que los tampones son poco higiénicos, que causan infecciones, otros tipos de desventajas más que no son ciertas.
Acá te mostramos que esos son mitos y que los tampones son tan higiénicos, como las toallas, y hasta más cómodos.
1. Evita las infecciones: El riesgo de que el uso de tampones provoque infecciones es realmente bajo, si lo cambias cada 4 horas y usas el tamaño adecuado para tu flujo menstrual.
2. Son seguros: El tampón no puede perderse dentro del cuerpo, y si el hilo desaparece no temas, el tapón no puede irse más allá de tu vagina.
Si esto sucede agáchate, haciendo presión descendente sobre tu abdomen, hacia la pelvis. Esto empujara el tampón hacia la entrada de la vagina, así tu puedes sacarlo.
Si no funciona, tendrás que ir a tu ginecólogo.
3. No contienen químicos: Los tampones al uso contienen un tóxico llamado dioxón, es un subproducto de todos los procesos de blanqueado con cloro y se encuentra también en diferentes niveles como un subproducto de sprays de pesticidas y contaminación de incineradoras.
La dioxinina es cancerígena y diversos estudios la han relacionado con endometriosis, niveles bajos de esperma e inmunodeficiencia.
Pero tranquila hay tampones hechos únicamente de algodón 100% orgánico. No son blanqueados con cloro así como no contienen materiales sintéticos, como rayón, o aditivos químicos. Son tampones ecológicos, 100% biodegradables.
Debes tener en cuenta estas recomendaciones:
*No deje un tampón más de ocho horas.
*Cámbielo si comienza a manchar su ropa interior.
*Si tiene dudas o molestias consulte a su médico.
*Lea siempre las instrucciones de uso que vienen en las cajas de tampones.

