Si te suele suceder que te miras al espejo y descubres que en tu rostro se instaló, de manera sigilosa, las primeras líneas de expresión alrededor de la boca y de los ojos, además de en el entrecejo. Es la primera señal de alarma.
Tu rostro, comienza a estar abonado para que esas finas marcas se conviertan luego en arrugas superficiales y, progresivamente, en más profundas.
Pero no te preocupes, las primeras arrugas son el signo biológico del envejecimiento de la piel y suelen aparecer en la frente, entrecejo y pliegues nasolabiales.
Estos pliegues son el signo biológico del envejecimiento de la piel, que con el tiempo va perdiendo el colágeno, su principal fibra de sostén.
La señal de alarma la van a dar las llamadas “arrugas de expresión”, que aparecen por la acción de los músculos faciales, que trabajan en algunos lugares en forma repetitiva.
Si una persona está siempre con el seño fruncido se le marcarán las arrugas en ese lugar.
La formación de las arrugas se ve afligida por dos procesos:
1. El intrínseco o cronológico, que es el que se origina por el transcurso del tiempo y que está vinculado con la genética y la herencia de cada persona.
2. El extrínseco o medio ambiental, que está estrechamente vinculado a los factores externos como la exposición al sol y la contaminación.
Cuidarnos del sol es un punto clave para poder prevenir las arrugas, porque éste es un acelerador del envejecimiento cutáneo. Sin importar cuál sea la estación del año, elegir un cuidado diario que incorpore un filtro solar.
Actualmente la mayoría de las cremas hidratantes y anti-edad poseen en sus fórmulas filtros UV. Si deseas prevenir la aparición temprana de arrugas deberás tener constancia y a diario limpiar la piel, hidratarla y cuidarla del sol.
La felicidad te rejuvenece
No descubrimos nada nuevo si decimos que estamos más guapas cuando somos felices. Basta con mirarnos al espejo para comprobar que ese estado se refleja en nuestro rostro, que está mucho más luminoso y relajado. Y no es una simple apreciación, tiene base científica.
Recientes investigaciones en neurodermatología ponen de manifiesto que la piel, igual que el cerebro, segrega endorfinas (hormonas de la felicidad) ante determinados estímulos positivos.
En el cuerpo esas endorfinas contribuyen a fortalecer el sistema inmunológico y en la piel ayudan a luchar contra los primeros signos de envejecimiento.
Así que sé feliz y estarás más bella.

