El entablar diferentes relaciones, el viajar, el salir o no salir cuando se quiera, el no tener que dar explicaciones, disfrutar más de los amigos, cambiar de ciudad o apuntarse a aquello para lo que nunca se veía la hora, son algunas de las cosas que pueden reformularse en el periodo de la soltería.
Es un buen momento para desarrollar nuestra independencia y autosuficiencia, lo que llevará a un aumento de nuestra autoestima.
¡No tengas miedo a estar sola! Para aprovechar bien este tiempo que tenemos para nosotras mismas, es recomendable planificar nuestro espacio de ocio. No se necesita tener una pareja para divertirse, tampoco un amigo.
Aunque siempre podemos recurrir a estos últimos, es aconsejable saber también disfrutar de las actividades que realizamos en solitario.
El prepararse una actividad para agasajarse a uno mismo nos hace disfrutar de ella de una manera diferente.
Puede que en muchas ocasiones cueste un cierto trabajo el desarrollar solas, actividades que solíamos o querríamos realizar en pareja o en compañía, pero con el tiempo se comienza a valorar este estado y todas las experiencias diferentes que aporta.
Para sacar el mejor partido de nuestro tiempo, debemos estudiar nuestros gustos y deseos, recordar qué es aquello que tanto nos apetece hacer y no hemos hecho, atrevernos a desechar la rutina e imaginar posibilidades con las que planear cómo disfrutar de ellas.
También debemos aprender a decir no ante las múltiples ofertas que los conocidos nos hacen y en las que no estamos interesados. El estar soltera no significa que no se tenga que dedicar el tiempo a nadie, sino que se ha de dedicar, principalmente a uno mismo.

