Las mujeres estamos acostumbradas a llevar una vida sobrecargada de emociones, trabajo externo y doméstico, estudios, entre otros.
Son tantas las preocupaciones que éstas pasan factura a tu rostro, piel y organismo.
La belleza sólo es el resultado de un bienestar interior, tanto orgánico como emocional, y siempre podemos conseguir estar relajadas y cuidar un poco más con las técnicas de auto-masaje.
Con estos masajes puedes aprender a relajarte en cualquier momento del día, y así evitar la sobrecarga en determinadas zonas.
1. Coloca las manos sobre los hombros y el cuello.
2. Aprieta con los dedos y las palmas.
3. Frota vigorosamente, manteniendo los hombros relajados.
4. Envuelve una mano alrededor del otro antebrazo.
5. Aprieta los músculos con el pulgar y los dedos.
6. Mueves hacia arriba y hacia abajo desde el codo a la punta de los dedos y viceversa.
7. Repite con el otro brazo.
Otra técnica es mediante la fricción que estimula la circulación y relaja la tensión muscular, friccione los músculos con movimientos circulares.
Un masaje con un poco de aceite vegetal tibio como lubricante, dese masaje en los músculos como si fuese amasar pan.
La principal ventaja de un auto-masaje es que se puede combinar con otros métodos de curación para aumentar su efectividad. Si se usa lenta y cuidadosamente, el auto-masaje relaja el cuerpo y reduce la hinchazón. Si se hace con rapidez, reduce la fatiga y revitaliza el cuerpo.
El masaje estimula el flujo sanguíneo, relaja los músculos tensos y alivia el dolor. Además ayuda a curar lastimaduras, como esguinces, oxigenando el tejido afectado. Dependiendo de la técnica que se aplique, el auto-masaje relaja o estimula el cuerpo, armoniza el sistema nervioso e infunde a la persona una sensación de bienestar general.

