El cabello sano y brillante es parte importante de una buena apariencia, tu cabello necesita atención y diversos cuidados.
El cabello, al igual que la piel y los ojos, es una extensión viva de nosotras, tiene sus raíces en la sangre y se nutre desde el sistema digestivo.
Para tener una cabellera sana, necesariamente no tienes que elegir productos con químicos, que con el tiempo pueden llegar a maltratarlo. Prueba lo natural, en el mercado existen miles de productos que puedes conseguir en una macrobiótica y harán que tu cabello se vea sano y brilloso.
Los aceites, importante saber cuáles sirven y beneficiarán tu cabello:
1. Aceite de coco: Es uno de los aceites que mejor le van al cabello. Es perfecto como tratamiento anti-caspa y para cabellos secos.
Lo fortalece y hace que crezca rápido. Los beneficios del aceite de coco están testados científicamente.
Debe asegurarse de que se trata de un aceite de coco natural 100%, o sea, virgen sin refinar, eso te asegurará que está libre de productos químicos.
Si tienes un cabello castigado por los tintes, o con puntas muy secas, cuando lo termines de secar y peinar a tu gusto, utilice un poco de aceite puesto en la palma de la mano mezclado con un poco de agua y cójase puñados de pelo en las puntas y restriegue ese aceite extra y déjelo.
Lo notará mucho más flexible y brillante, además, evitará que el pelo esté electrizado en las puntas.
2. Aceite de almendras: Primero es importante señalar que el aceite de almendra amarga es tóxico, así que cuidado a la hora de elegir.
El aceite de almendras dulce es un aceite perfecto para el cabello seco. Cuida que las puntas no se abran. Es un aceite con un olor agradable.
Cuidado que sea un aceite de almendras dulces obtenido del prensado en frío de la almendra y no refinado.
Se aplica sobre el cabello, masajeando las puntas muy bien. Se puede aplicar en el cuero cabelludo, en ese caso se hará un masaje a consciencia, ya que los nutrientes que aporta son muchos y querrás asegurarte que penetren.
Una vez hecho esto, peinar bien el pelo para que acabe de entrar en todo el pelo y cubrirlo con un gorro de plástico para que el calor de la cabeza haga que se mantenga a temperatura cálida todo el tiempo que se tenga el tratamiento aplicado.
Dejar actuar una hora como mínimo. Después, proceder a lavar como de costumbre con el champú habitual hasta asegurarse de quitar el aceite. Si el champú es ecológico, mejor, porque evitarás los elementos tóxicos.
Te puedes poner también el acondicionador si lo utilizas habitualmente.
3. Aceite de aguacate: Reparador del cabello. Protege sobre todo a los cabellos muy secos y castigados.
El poder regenerador que tiene el aceite de aguacate es mayor que el que tiene otros aceites, pero debe evitarse si tienes el cabello muy grasoso, ya que lo engrasará más.
Se utiliza como mascarilla, déjalo actuar entre 15 y 20 minutos. Lávalo como siempre.
Esta mascarilla se debería repetir cada 15 días como mínimo.
4. Aceite de argán: Es hidratante y reparador. Es un aceite cargado de nutrientes y de aminoácidos.
Sus principios activos hacen del aceite de argán uno de los aceites de mayor uso cosmético.
Sus principios activos hacen del aceite de argán uno de los aceites con mayor uso cosmético. Vale para cabellos secos y grasos. Aporta brillo, repara, tanto el cabello como el cuero cabelludo, regenerando el bulbo del cabello.
Un cabello tratado con aceite de argán, es un cabello brillante, sedoso y sano desde la raíz.
Como con todos los aceites, hay que tener un cuidado especial, ya que el aceite de argán es más caro y es uno de los que más se adulteran, por lo tanto, es una buena tarea asegurarse de que sea aceite de argán virgen 100% natural.
Hacer una mascarilla como mínimo cada 15 días. Se debería incluir también el cuero cabelludo, masajeando bien y también con masajes en el cabello, incidiendo en las puntas.
Dejar la mascarilla puesta durante al menos una hora cubierta con un plástico y encima una toalla.
Lavar bien dos o tres veces el cabello. El aceite de argán virgen tiene un olor fuerte y desagradable. Debe desaparecer el aceite de la cabeza con el lavado.
Tras varias semanas, se notará un cambio radical en el cabello.
5. Aceite de karité: También conocido como manteca o mantequilla de karité, es un aceite que se solidifica con la temperatura y se torna líquido a más de 28 grados.
En los últimos tiempos se hizo muy conocido, porque las marcas de cosmética lo están incluyendo en sus fórmulas como señal de calidad.
La manteca de karité es un aceite puro 100% y tiene la cualidad de ser muy reparadora y esa cualidad le da el lugar que tiene en el mundo de la cosmética. Es también nutritiva y protege contra los rayos UVA malignos.
Una de las mejores mascarillas que puedas utilizar, es la mezcla de manteca de karité con aceite de argán, aunque también se puede hacer sólo de manteca de karité.
Poner una nuez de manteca de karité en la palma de la mano y frotarla un momento si está sólida.
Cuando se deshaga, aplicarla al cabello. Puede aplicarla desde la mitad a las puntas, o incluir la raíz y el cuero cabelludo.
Una vez aplicada la mascarilla, hay que masajear y dejarse actuar al menos dos horas. Tras esas dos horas, lavar el cabello como de costumbre.
Si la mascarilla se hace mezclando la manteca de karité con el aceite de argán, conviene poner el karité en el microondas unos segundos y después, mezclarlo bien, para que se fundan los dos productos en uno sólo.
En cada una de las mascarillas, se aconseja que se tenga puesta con un gorro de plástico o con papel de cocina para que el calor del cuerpo haga que el aceite se aproveche más.
Si tiene el cabello graso, o tiene caspa, podría, además, agregar al aceite que vaya a utilizar unas gotas de aceite esencial de árbol de té. Con unas 5 gotas por cada 100 gr de aceite sería suficiente.

