Lo más recomendable es que una mujer embarazada duerma unas 8 horas diarias seguidas, pero según avanza el estado de gestación, y del período en que se encuentre, la mujer se va sintiendo más incómoda para dormir, y por tanto esta recomendación es algo difícil de llevar a cabo.
Siempre habrá ciertas partes de su cuerpo que más o menos la molesten, por los cambios físicos del embarazo, y por tanto, no va a poder dormir en la misma postura a la que estaba acostumbrada antes de quedarse en estado, lo cual ya es un pequeño problema.
Durante los primeros meses de gestación, se produce una cierta rigidez en los senos y un malestar general que lógicamente perturbarán su sueño. Por eso, dormir boca abajo puede ser incómodo igual que dormir boca arriba.
Pero luego, con el paso de los meses, al recaer el peso en el útero, la vena cava, la vejiga y el aparato digestivo, se añaden otros factores que le dificultará el sueño para descansar de lado, que es la postura más recomendable porque beneficia la circulación sanguínea.
Si a lo expuesto anteriormente le añadimos lo movimientos del feto, el dormir para una mujer embarazada pueda convertirse en un calvario.
Aquí te dejamos algunos consejos para que tu embaraza no te quite el sueño.
Realizar yoga o alguna otra técnica de relajación, para que tu cuerpo esté lo más sereno posible.
Dejar a un lado las preocupaciones.
Evitar en la habitación a la hora de dormir ruidos, luces y tenerla bien ventilada. El exceso de calor no es bueno para descansar.
Leer un rato algún tipo de libro relajante para inducir al descanso.
Marcar un horario para dormir y seguirlo estrictamente, así el cuerpo sabrá cuando es hora de hacerlo.
Utilizar la habitación exclusivamente para dormir, dejar fuera ordenadores, televisores.
Dormir sobre el lado izquierdo y con una almohada entre las piernas, ya que facilitamos la circulación de la sangre y evitas calambres o tirones.
Una manera es utilizar una almohada para mantener la posición, por ejemplo poniéndola entre las piernas, debajo de los pies, detrás de la espalda como soporte o debajo del cuello.
En el caso de que no poder lograr conciliar el sueño durante varios días seguidos, lo mejor es acudir al especialista ya que el podrá determinar si el insomnio que se padece es normal del embarazo o hay alguna otra causa que los puede estar provocando.
Incluso te podrá indicar si es conveniente el tomar alguna infusión inocua para el bebé y que te ayude a descansar. Por supuesto, y por muy desesperada que esté una a causa de la falta de sueño, jamás recurrir a somníferos, sería un tremendo error que te puede pesar toda la vida.

