Suele sucederle a muchas parejas, y más sino tienen un carácter caracterizado por la firmeza, todo el mundo se involucra en su relación.
Cuando hay una relación estable, es natural que ciertos amigos se sientan desplazados, algunos sentirán celos y harán lo imposible para que vuelvas a ser como eras con ellos.
Es bueno que ambos compartan con sus amigos, pero para todo hay tiempo, la relación es de dos, no de tres ni mucho menos cuatro. Todas las decisiones y los problemas son de ti y él, nadie tiene porque opinar como manejar la relación, y mucho menos tus familiares, es bueno un consejo, pero no que te digan qué hacer.
Siempre se debe cuidar conseguir ser el apoyo del otro, y mantenerlo, ayudarse mutuamente compartir lo bueno y lo malo para así poder avanzar juntos y por supuesto no olvidar que los hijos son de los dos miembros de la pareja por eso debemos compartir las labores y cuidados, además es muy enriquecedor ver crecer a nuestros hijos y compartir vivencias entre la familia.
Es bueno que la pareja se apoye mutuamente, deben avanzar juntos, compartir labores, y compartir vivencias con los amigos.
Ante las amistades que nos hacen la relación difícil, debemos pensar que son parte importante en la vida de él, son sus confidentes, pero desde un principio debe existir límites, el que haya confianza no quiere decir que tienen la puerta abierta para ingresar a tu relación.
Por otro lado, están las “queridas” suegras, hay que entender que las madres siempre quieren lo mejor para su hijo, lógicamente va estar pendiente de cómo lo tratas, pero de igual manera debe existir límites.
La pareja está formada por dos, no todos lo entienden así, en muchos casos la familia interfiere, ya sea con buenas o malas intenciones.
Cuando un hijo o una hija crecen dentro de una familia sobreprotectora, es posible que resulte difícil comprender que la pareja necesita vivir sus propias experiencias, tanto en lo bueno como en lo malo.
Si cuando tienes una pelea con tu pareja descargas la ira hablando a tu familia de lo mala persona que es, del maltrato que recibes, infidelidades o lo que sea, éstos no lo olvidarán.
Hay que tomar en cuenta que esas palabras, dichas en momentos de enojo y olvidadas en cuanto se reconcilian, son las que formarán una mala imagen de tu pareja.
Los familiares y amigos a veces pretenden que la pareja haga lo que ellos dicen. Opinan sobre todo, dinero, comprar, acciones; lo primero que tienes que hacer es poner límites desde un principio es la mejor solución, cuando nos referimos al principio es concretamente al primer día que se intente manejarlos en asuntos que son exclusivos de la pareja.

