Un simple accesorio, puede cambiar tu look y tu estilo. Ahora tienes a tu mano una amplia gama de complementos para verte bella para cada ocasión.
Imagínate arreglada con un sombrero gris y un bolso a juego al estilo inglés más puro. Como si hubieras quedado con la reina de Inglaterra, para tomar el té.
Quizá este estilo tan clásico no te convence y prefieres salir a la calle con colores chillones y gritar con tu ropa que quieres comerte el mundo.
Si tu look se acerca al de los años 60 fíjate en los bolsos de cuero artificial brillante con grandes asas redondas en negro y en rojo fuego. O los bolsos negros de pana con cierre ancho y forro de color rosa brillante. A lo mejor, en cuestión de bolsos eres más sencilla y buscas los colores claros, algo para la noche que remarque elegancia. Entonces preferirás un bolso en brillante satén color crema, adornado con un lazo fino.
Pero si para Marilyn Monroe lo único imprescindible para dormir eran unas gotas de Channel nº 5, para cualquier otra mujer es necesario acudir a las citas nocturnas con una joya que destaque y te haga ser el centro de atención.
No llevar unos pendientes, una gargantilla o un anillo en una fiesta, nos hace sentir desnudas, literalmente.
Las cadenas que escogemos pueden ser largas hasta el ombligo, al estilo de los años 50, de colores crema o pastel con otras decoraciones que brillan y destacan. Puedes optar por lo opuesto y ponerte gargantillas ajustadas al cuello, con dos filas de piedras negras y cristalinas. Se trata de recuperar el lujo clásico.
Lo más novedoso, es recuperar lo antiguo: Las perlas de nuestras madres y abuelas vuelven a ganar protagonismo.
Se llevan de pendientes, de collares, de pulsera y de cinturones. Si te gustan las joyas más barrocas, como las que se lucieron en los grandes bailes del Titanic, puedes optar por buscar unas semejantes, en tonos azules y verdes.

