¿Te has preguntado que es la felicidad? Muchos y muchas hablan de ella, que tenemos felicidad si hay dinero, salud y amor, pero no consideras que sea una palabra más profunda.
En la filosofía griega clásica hay tres posturas:
1. Ser feliz es autorealizarse, alcanzar metas propias, según Aristóteles.
En cierto sentido, también Platón, puede incluirse aquí, que señala que el horizonte de la felicidad, se abre después de la muerte.
2. Ser feliz es ser autosuficiente, valerse por sí mismo sin depender de nada ni nadie.
3. Ser feliz es experimentar placer intelectual y físico, conseguir evitar el sufrimiento mental y físico. Es la postura que defiende Epicuro.
La felicidad es una elección que se puede hacer en cualquier momento y en cualquier lugar. Sé capaz de cambiarte a ti misma, y el mundo cambiará contigo.
No está en los años, meses o semana. Tienes que disfrutar de cada momento, como si fuera el último día, independientemente de lo que tengas en ese momento.
El ser feliz no es un estado de ánimo, es una actitud constante. Muchas la confunden con el bienestar, tienden a equivocar el sentido de los bienes materiales, creen que les dará una felicidad que nunca encuentran.
La felicidad es un concepto mucho más profundo de estabilidad, seguridad, esperanza. La felicidad no es la falta de problemas o la ausencia de dificultades. ¿Se puede ser feliz en medio de una tormenta? Sí, porque la felicidad no es algo que esté necesariamente fuera de nosotros.
El primer sitio donde debemos encontrarla es en nuestro interior. Es muy difícil ser feliz con una actitud de resentimiento o de enojo hacia la vida. Tampoco se puede ser feliz si depositamos nuestro corazón en cosas materiales o en las personas equivocadas.
El vivir de manera continua, un conjunto de valores nos brinda la estabilidad necesaria para sentirnos completos. La felicidad tiene mucho que ver con el vacío o plenitud de nuestras vidas en su sentido más profundo.
Tómalo en cuenta:
1. Dar es mejor que recibir: La satisfacción crece, si logras que los demás sean feliz, tú también lo serás.
2. No te lamentes, ni te aferres: Vive el hoy, no arrastres el pasado. Vive el día a día, si cometiste errores, pues sácale las enseñanzas, todo tiene su tiempo y momento.
3. No pierdas el sentido del humor: Sonríe, no te amargues, la vida es bella, hay que disfrutarla. Cada día viene algo mejor, y esa sonrisa es el alimento del alma.
4. Lleva una vida saludable: Dile no a los excesos, vive plenamente. Haz ejercicio. Trabaja tu mente, desecha lo negativo de tu vida.
5. Los problemas y tropiezos son parte de la vida: Acéptalos, todo sucede con algún fin. Úsalos para fortalecerte y enriquecerte.
No lo olvides, la felicidad está a la vuelta de tu casa, es tu decisión.

