El dolor en el pezón y la falta de leche son, sin duda, las razones que las madres invocan con más frecuencia para terminar la lactancia.
La leche materna es el mejor alimento para el recién nacido. Se dice que los niños que reciban pecho en los primeros meses, tienden a ser más sanos.
Hay mujeres que no le sale ni una gota de leche, en este caso es recomendable tomar mucho líquido, comer alimentos lácteos, y sin condimentos.
Existen dos plantas medicinales que aumentan la calidad de la leche materna, el eneldo y el jícaro.
1. Eneldo: tome una cucharada de semillas, aplástelas bien y ponlas en una taza limpia.
Luego échale agua hirviendo encima, tápalo y déjalo reposar hasta que esté tibio; tómalo colado, una taza 3 veces al día, mañana, tarde y noche.
2. Jícaro: coloca una bolsa de semilla de jícaro durante 1 hora en remojo con agua.
Luego se muele y a dos cucharadas de la semilla molida agrégale un vaso de leche. Debes tomar 3 vasos al día.
Solo una de cada 10 mil mujeres tiene poco desarrolladas las glándulas mamarias, pero la diferencia de tamaño de los pechos depende del tejido graso que contienen y no de la cantidad de glándula mamaria, por lo que es falso que los pechos pequeños produzcan poca leche.
Es absolutamente normal que durante las primeras semanas el amamantar sea irregular, lo que no debe interpretarse como un signo de falta de leche.

