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SALUD:
Artículo
La Varicela
La varicela es una enfermedad infecciosa y
viral provocada por el contacto por primera vez con el virus varicela zoster (VVZ).
Su nivel de contagio
es muy alto. En el caso de los niños en los mismos centros educativos, así
como los familiares, el contagio se presenta en un noventa por ciento.
El cuadro clínico
que presenta se caracteriza por erupción vesicular de manchas rojas y difusas y
ampollas que generalmente producen comezón además de fiebre alta. Es más
común que se contagien los niños, sin embargo puede atacar en cualquier edad,
y de hecho es más severa cuando afecta a recién nacidos, adultos, y pacientes inmunodeprimidos
como mujeres embarazadas, pacientes de SIDA, desnutridos, entre otros.
La transmisión ocurre
generalmente por contacto directo con los enfermos o a través de las vías
respiratorias, pues ahí se aloja la enfermedad. Las gotas del líquido
vesicular o secreciones del tracto respiratorio se trasladan en el aire, sobre
todo cuando el enfermo tose o estornuda. También, cabe la posibilidad de
contagiarse por contacto con objetos contaminados con el virus, por tocar las
ampollas de un enfermo, o porque la madre contagie al feto en su vientre, lo que
puede llegar a provocar varicela congénita.
Una vez que la
enfermedad se ubica en el tracto respiratorio, se extiende por el organismo a
partir de los ganglios linfáticos durante los seis días siguientes al momento de
la infección. Luego, el virus se propaga por el fluido sanguíneo y penetra en
las células.
La varicela tarda en
incubar entre catorce y veinte días, aunque en quienes tienen las defensas
bajas puede tardar sólo una semana. Lo más común es que quienes sufren la
enfermedad queden inmunes, pese a que no es extraño que vuelva a dar en forma de
herpes zoster o culebrilla, lo que sucede en aproximadamente un
veinte por ciento de la gente que ha tenido varicela.
Las lesiones, como dijimos, primero se
ven como manchas rojizas y planas, luego evolucionan hacia cierto relieve y se
vuelven pápulas, que por último se convierte en vesículas o ampollas con un
líquido transparente que conforme el desarrollo de la enfermedad continúa, se
vuelve turbio. Luego, se secan y se forman las costras o granos que luego se
caen hasta desaparecer, en cuestión de quince días normalmente. Los diferentes
estadios de las vesículas pueden coexistir al mismo tiempo, y si el paciente se
rasca mucho, es probable que le queden cicatrices, especialmente en el rostro.
El brote de la varicela se acompaña la mayoría de las veces por fiebre alta,
dolor de cabeza, cansancio y falta de apetito.
II
Parte: Conoce más sobre esta enfermedad.
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