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CULTURA:
Huellas de Mujeres
Marie Curie
Maria Sklodowska nació en
Polonia, en el año de 1867, en una familia de cuatro hermanos. Sus padres
Bronsilwa Boguska y Wladyslaw Sklodowska eran amantes del conocimiento. La madre
era pianista, cantante y profesora de música y el papá era profesor de
matemática y física.
La niña asombraba a todos
con su inteligencia y memoria, y desde muy joven demostró sus capacidades.
Terminó la secundaria con honores y a sus dieciocho años trabajó como
institutriz, pero a los veinticuatro se fue a París a estudiar y
en 1891 fue
admitida en la Sorbona, donde sería la primer mujer que enseñaría en este
prestigio centro de estudios.
Aunque
su vida fue de
muchas privaciones, nunca se detuvo ni perdió la energía que tenía
para sus
investigaciones. En 1894, conoce al físico Pierre
Curie, quien daba clases en
la Universidad de Paris, y se convertiría en su
esposo, colega y compañero en
todo.
Esta pareja significaría
para el mundo un gran adelanto por sus impresionantes descubrimientos. Iniciaron
su trabajo con el objetivo de conocer con más profundidad las sustancias
radioactivas. Pronto descubrieron que el mineral uranio contenía más
radioactividad de la que se creía, lo cual parecía inexplicable.
En su búsqueda por la
radioactividad descubrieron dos de los elementos más radioactivos que hay:
Radio y Polonio. Fue por este hallazgo que la pareja recibió el premio nobel en 1903. Este premio fue compartido con
Antoine Henri Bacquerel, físico francés,
pues éste había descubierto la radioactividad natural. Este mismo año,
recibió su Doctorado en Ciencias.
Aunque tuvo dos hijas, su
trabajo nunca perdió importancia, ni su esmero por la ciencia se vio disminuida.
En 1906, la tragedia cubrió a la pareja,
pues Pierre, quien estaba debilitado por los efectos de la exposición excesiva
a la radiación, murió cuando lo atropelló un carro.
Marie continuó con mayor
dedicación y tenacidad sus investigaciones, y en 1911 se ganó el segundo Nobel
por aislar el radio y estudiar sus propiedades químicas.
Tres años
después, esta
gran mujer ayuda a la Fundación del Instituto del Radio en
Paris, y se
convirtió en la directora de éste. Cuando estalla la I Guerra
Mundial, Madame
Curie estaba segura que los rayos X serían
un gran avance médico así como que
podrían funcionar para localizar las balas en los pacientes. Para no mover a
los heridos, ella inventó camiones con rayos X y entrenó a 150 enfermeras,
para que aplicaran sus conocimientos. Así
nacieron las radiografías.
Mientras tanto
su
hija trabajaba en el Instituto de Radio de Paris, y en
1918, este centro se
convirtió en el más importante a nivel mundial, en lo que respecta a estudios
químicos y físicos. A partir de 1922, Marie se dedicó a analizar y explorar
las posibilidades médicas del radio.
Sus habilidades ya
eran de
renombre internacional, por lo que viajó con sus hijas, por todo el mundo, para
dar conferencias sobre el radio. En Estados Unidos fue presentada con grandes
honores, y fundaron la Fundación Curie y el Instituto de Radio. Por la misma
época fue nombrada miembro de la Comisión Internacional para la Cooperación
Intelectual, por la Liga de las Naciones.
Cuando esta
magnífica y brillante mujer cumplió 67 años, murió de
leucemia, causada
probablemente por la sobre exposición a altos niveles de radiación, durante sus
trabajos y estudios. Después de su muerte, en su honor, el Instituto del Radio
se convirtió en el Instituto Curie.
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