Incluido 31-08-2004 10:21 AM
En mi muy particular forma de ver las cosas, me atrevería a decir que estás viviendo dos cuestiones que deben manejarse absolutamente por aparte.Una: Si ya no eres feliz con tu marido y a pesar de ello lo sigues queriendo, entonces deberías ser honesta con él y exponerle que no te obsequia ya satisfacción alguna tu convivencia con él, mucho debido por sus actitudes que día a día sientes te lastiman más. La comunicación resulta muy importante.
Segundo: Mencionas estar enamorada del hermano, pero no hablas de amor; son dos cosas muy distintas, en el enamoramiento hay pasión ¿qué sucederá si dejas a tu marido y el enamoramiento se esfuma, o el hermano no quiere nada serio contigo?
Reflexiona sobre este punto, una cosa es estar enamorada, alborotada, ilusionada y otra muy distinta amar. Al amar a una persona, sientes que tu vida realmente debe ser a su lado, compartes todos los instantes, los buenos y los malos, confías en él, comprendes sus actitudes, lo apoyas, lo alientas, eres compasiva y a la vez una eterna luchadora.
En el enamoramiento es solo vivir la ilusión de buenos momentos y por lo regular nunca se puede ver un futuro "real" porque estás viviendo en la ensoñación.
Pon los pies en la tierra y manéjate cierta, no des pasos en falso. Separa una cuestión de otra, analiza, reflexiona, date cuenta de qué es lo que realmente deseas y piénsate si en caso de realmente ser correspondida por el hermano, si eres capaz de sacar tu relación adelante, pasando por supuesto por encima de todo lo que pueda decir la gente, que esto siempre pesa un buen.
Si la relación tiene futuro, si realmente eres correspondida por el Caballero, si en verdad te ofrece un futuro en amor, pues adelante.
¡Suerte!
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