Cuando el Peso de tu Hijo es un Problema
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Cuando el Peso de tu Hijo es un Problema
Nuestros hijos deben
aprender a controlar su peso desde que son pequeños, pero no es necesario
torturarlos con dietas aburridas y estresantes.

Según los médicos, cuando un niño de nueve o diez años tiene un sobrepeso de 9
kilos, no es preocupante si se mantiene en ese peso por dos años, pues cuando
tenga doce años habrá adelgazado por el crecimiento, y no habrá tenido que
sufrir ninguna dieta.
Otro factor a favor que tienen los infantes, es que bajan de peso con mucha facilidad, debido a que están en desarrollo. Sin embargo, si es importante no perder de vista que el peso correcto es sinónimo de salud, por lo que si hay que estar atentos a cualquier cambio que se produzca.
La mejor forma para cuidar el peso de tus hijos, es enseñarles a llevar una dieta balanceada y nutritiva, y asegurarte de que no ganen peso desproporcionadamente. Para siempre tener control sobre el peso de tu hijo te damos varias recomendaciones.
Explícale a tu hijo que es importante que siga tus indicaciones con respecto a la alimentación, para que sea igual que todos su compañeritos. Claro que esas indicaciones deben ser señaladas por el pediatra, de acuerdo a la constitución del niño. Nunca lo hagas sentirse mal, ni le provoques miedo a engordar, eso genera una actitud enfermiza hacia el peso, y por lo tanto hacia la comida, lo que muchas veces tiene consecuencias nefastas como bulimia o anorexia.
Para que la alimentación
de tu hijo no sea aburrida, y tenga algún estímulo para él, asegúrate de
tener diferentes variedades dentro de cada grupo alimenticio, para que se pueda
armar el plan de nutrición según las calorías, y no según una repetición
de un régimen establecido y rutinario.
Explícale a tu hijo las ventajas de comer sanamente, además de hacer ejercicios. Haz que estas actividades le resulten placenteras y no un castigo. Demuéstrale que tendrá más energía para jugar, que tendrá mayor concentración en su escuela, que no se enfermará tanto y que estará más fuerte.
Por último, lleva siempre un registro diario de lo que se come en tu casa, así será más fácil descubrir los malos hábitos y sustituirlos por otros más sanos, y además se facilita el seguimiento de un plan nutritivo. Acostumbra a todos los miembros de tu familia a hacer lo mismo, para que cada uno se responsabilice de su comida.
El sobrepeso es un problema grave que ataca tanto a grandes como a chicos, y en el caso de los niños está probado que un exceso de peso les provoca problemas respiratorios, óseos, e incluso accidentes, a parte claro del daño psicológico que sufren cuando al estar gordos se ven expuestos a las burlas y críticas de sus compañeros, frente a lo cual su autoestima se irá debilitando hasta convertirlo en un ser totalmente inseguro.
Mantener el control del peso de tu hijo, garantiza un niño más sano y también más feliz. No dejes que tu hijo se engorde por falta de tu supervisión o por mala educación nutricional. Tienes en tus manos su salud física y su estabilidad emocional.
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